
"¿Qué es al fin de cuentas trabajar? Abramos el Littré: "Trabajar: Tomarse la pena de ejecutar una obra". La definición no nos parece excelente. ¿Por qué tomarse la pena? ¿No se puede trabajar alegremente? Cerremos el diccionario y busquemos ejemplos. Un vidriero trabaja: ¿qué hace? Recibe una pasta amorfa y le impone una forma útil. ¿Qué hace el minero? Desplaza materia (carbón, hierro) y la entrega a los hombres que la transforman en fuerza, en calor, en herramienta. ¿Qué hace el cultivador? Abre la tierra, la prepara a recibir la semilla, coloca ésta en el sitio en que pueda germinar. ¿Qué hace el novelista? Pone en relatos la materia humana recogida por sus observaciones y, como el vidriero, de esta pasta informe saca una obra de arte. ¿Qué hace el escolar? Intenta hacer suyos los conocimientos adquiridos antes de él por la humanidad; pone en orden su espíritu; se hace. Trabajar es imponer a los materiales y a los seres dados por la naturaleza transformaciones o desplazamientos que los hacen más útiles o más bellos; es también estudiar las leyes de esas transformaciones, prepararlas o dirigirlas."
Andre Maurois [1939] Un arte de vivir. Buenos Aieres: Hachette, 1957. P. 83-84
"En cualquier tipo de tarea creadora, la persona que crea se une con su material, que representa un mundo exterior a él . Sea un carpintero que construye una mesa, un joyero que fabrica una joya, el campesino que siembra el trigo o el pintor que pinta una tela, en todos los tipos de trabajo creador el individuo y su objeto se tornan uno, el hombre se une al mundo en el proceso de creación. Esto, sin embargo, sólo es válido para el trabajo productivo, para la tarea en que yo planeo, produzco, veo el resultado de mi labor. Actualmente, en el proceso de trabajo de un empleado o un obrero en la interminable cadena, poco queda de esa calidad unificadora del trabajo. El trabajador se convierte en un apéndice de la máquina o de la organización burocrática. Ha dejado de ser él, y por eso mismo no se produce ninguna unión a parte de la que se logra por medio de la conformidad."
Erich Fromm [1959] El Arte de Amar. Buenos Aires: Paidós, 2002. P. 27.
"El trabajo exige la negación de la satisfacción inmediata del deseo y la subordinación de una acción presente a un fin lejano. Ese fin lejano no es otro que la obtención de los bienes materiales necesarios para la subsistencia, de modo que estos bienes se convierten a su vez en medios para ese otro fin, que es renovar la energía del cuerpo. Y la energía del cuerpo, a su vez, es la principal herramienta de que dispone el hombre, el medio del que ha de servirse para obtener nuevamente los fines del trabajo. En el mundo del trabajo, todos los fines son relativos, son a un tiempo medios para otros fines, de modo que unos y otros se sitúan en el mismo plano, se remiten entre sí circularmente, en una cadena interminable. El propio hombre se convierte en un útil. (...) ¿Por qué se reduce a sí mismo a la condición de objeto útil? (...) ¿Por qué se convierte en un mero eslabón de la cadena, en una mera función del proceso de producción material?, ¿por qué subordina el presente al futuro? Precisamente porque el temor al futuro, que no es sino el temor a la muerte, pesa angustiosamente sobre él. El hombre trabaja para evitar la muerte y para asegurar la perduración de la vida. Es el temor a la muerte el que hace del hombre un trabajador, un ser que se niega a sí mismo el presente para asegurarse el futuro. De modo que la humanidad surge a un tiempo con el trabajo y con el miedo a la muerte."
Antonio Campillo (1996), introducción a Georges Bataille
Lo que entiendo por soberanía. Barcelona: Paidós, 1996. P. 16-17.


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