"Toda sociedad es un sistema de interpretación del mundo (...) Su propia identidad no es otra cosa que ese "sistema de interpretación", ese mundo que ella crea. Y esa es la razón por la cual la sociedad percibe como un peligro mortal todo ataque contra ese sistema de interpretación; lo persigue como un ataque contra su identidad, contra sí misma"

Cornelius Castoriadis (1988) Los dominios del hombre. Barcelona: Gedida.


domingo 16 de octubre de 2011

Consejos de Mamá Noruega

El 22 julio de 2011, el noruego Anders Behring Breivik asesinó a 96 personas en Oslo. Derechista, convervador, luterano, masón, siguió sus convicciones e intervino públicamente, con espectaculares consecuencias. Estos podrían ser los consejos de su madre. De cualquier madre.


Uno debe luchar por lo que piensa
y hacer su propio camino.

Tenés que hacer que más te guste.
Lo más importante es TU felicidad.

Tenés que tomar tus propias decisiones
y no dejarte llevar por lo que dicen los demás.

No te olvides que sos
único, especial, irrepetible.

Si no lo hacés vos,
no lo hará nadie.

Tenés que seguir
el dictado de tu corazón.

Y si te equivocás... no importa.
Siempre se aprende de los errores.

miércoles 21 de septiembre de 2011

Que sea Estado


Que Palestina sea Estado.
Que tenga su clase alta, sus impuestos, su maldita polícia...
Que no puedas pasar frutas y verduras por la frontera.
Que sea Estado.
Los ñoquis lo piden. Los anarcos lo necesitan.
Que sea estado.
Que tengan su "corpo", su "opo", su "orga"...
Que se endeude, que emita bonos. Que le pida al FMI.
Que Palestina sea Estado.
Que tengan inmigrantes y emigrantes
Que tengan "que país de mierda" y "nos vienen a sacar el trabajo"
Que puedan decir "esto lo pagamos entre todos".
Que sea Estado.
Basta de persecución religiosa y racial, muchachos.
Con el clasismo alcanza.
Que sea Estado.
Que Palestina sea Estado.

sábado 3 de septiembre de 2011

Viajeros, exiliados, vagabundos

por Fernando Savater*

Debe destacarse la importancia del viaje en la configuración intelectual de los primeros filósofos (es decir, los más antiguos que todas las nóminas incluyen como tales): sabemos que el propio Pitágoras viajó mucho y también se nos cuenta que fueron grandes viajeros Tales, Anaximandro, Anaxímenes, Jenófanes de Colofón y Demócrito. Aristóteles llegó a Atenas desde la macedónica Estagira y parece que Pirrón, que llegó a ser luego uno de los maestros más respetados de la escuela escéptica, realizó un viaje a la India, en compañía de un discípulo de Demócrito y allí conoció a los gimnosofistas, los sabios desnudos del hinduismo (de los cuales ya habían traído noticias quienes regresaron de las campañas orientales de Alejandro) cuya imperturbabilidad desafiante precedió y sin duda inspiró el histrionismo de Diógenes. Viajeros, exiliados, vagabundos, expedicionarios.... o habitantes de ciudades fronterizas, como los jonios, acostumbrados a convivir con persas, helenos y egipcios. Desde luego, la filosofía no la inventó gente que no se movía de casa ni sentía curiosidad por los extraños. Pío Baroja aseguró en cierta ocasión que el nacionalismo es una enfermedad que se quita viajando: por lo visto la filosofía es una enfermedad que se contrae viajando o conociendo viajeros... De modo que las disquisiciones en que a veces aún se incurre sobre si existen filosofías nacionales (...) siempre me han resultado particularmente insulsas. La filosofía es una actividad inventada por griegos viajeros, por griegos planetarios (recordemos que en griego "planeta" significa "vagabundo") y por tanto, en cierto sentido, toda filosofía es griega y, en otro, nunca puede dejar de ser cosmopolita.
Insisto en el carácter de viajeros o exiliados, en suma desarraigados, de los primeros filósofos, porque me parece el más relevante para comprender en qué consiste la filosofía y también el más digno de ser recordado hoy por razones de oportunidad moral y política. El filósofo es el forastero por antonomasia, ese "extranjero desconocido" llegado de tal o cual lugar que aparece en algunos diálogos platónicos y también en varias tragedias. Como viene de afuera, no se siente ligado más que prudencialmente por las creencias tradicionales y la autoridad establecida: tampoco pertenece a los clanes en litigio ni tiene negocios familiares que atender. Mira las rutinas con ojo crítico, pues para él aún no lo son. Le interesa la política, pero frecuentemente (¡Aristóteles!) ni siquiera tiene derechos de ciudadanía en la polis donde habita.

*SAVATER, F. (1997) Diccionario de Filosofía. Barcelona: Planeta, pp. 12-13.

martes 30 de agosto de 2011

Una operación delicada

por Roland Topor*

Se instaló al herido sobre el billar. Después que se lo hubo anestesiado, el cirujano, enguantado y enmascarado, tendió la mano pidiendo secamente: "Bisturí".
Practicó una doble incisión en cruz. La bala estaba allí.
-Pinza- pronunció el cirujano.
La pinza tomó la bala de mercurio que se le escapó de inmediato. El cirujano lanzó una maldición. Pinzaba con rabia las bolitas de mercurio que rodaban en la herida. Se encarnizaba en vano. Furioso, arrojó la pinza e intentó asirlas con los dedos. Pero sus guantes le molestaban. Se los sacó.
Las pequeñas bolitas se habían refugiado en el fondo de la herida. Faltaba lugar para atraparlas. De un golpe de bisturí separó las carnes.
Cuando el hombre había muerto hacía ya mucho tiempo el cirujano aún se obstinaba en asir las pequeñas bolitas brillantes entre los dedos.

Roland Topor (1938-1997)

*En: VV.AA. (1972) El humor más negro del mundo.
Buenos Aires: Rodolfo Alonso Editor. Traducción de R. A.

martes 16 de agosto de 2011

Vivienda


"La noticia de esa gran operación ganada por la crueldad, no publicada por diario alguno, corrió no obstante como un buscapiés maligno. Y en todos los barrios de las latas, que forman costras en la piel del Gran Buenos Aires, supieron desde entonces que en cualquier momento podían ser corridos de sus casuchas como ratas. Durante un tiempo velaron guardias nocturnas en Villa Miseria, para no ser sorprendidos. Nada ocurrió, en muchos meses. Pero una madrugada despertó el barrio en medio del amenazante y confuso rumor de voces de mando y ladridos de perro, entre gritos de intimidación y de alarma. Hombres y mujeres, sobresaltados, mal despiertos y a medio vestir, sintieron la angustia de ser, ellos y sus familias, el objeto mismo del ataque. Cada vivienda era un hogar. Sería dispersado al viento entre llamas y polvareda."

VERBITSKY, Bernardo (2003) [1957] Villa Miseria también es América. Buenos Aires: Sudamericana, p. 11.

sábado 7 de mayo de 2011

Borges en directo

Los medios de comunicación "afirman que ellos son seres excepcionales condenados a “reflejar la realidad”, con lo que terminan afirmando dos cosas al mismo tiempo: que hay una sola realidad y que los medios son gigantescos espejos" (Alabarces, 2008). Borges era un hombre de libros, sin duda alguna. Pero en esta recordada entrevista con Joaquín Soler Serrano en 1980, observa algo sobre la televisión que su entrevistador omite: que la televisión media y representa, y que es imposible expresarse "directamente" y que las cosas hablen por sí mismas.

SOLER SERRANO: Usted se atreve a darnos aquí un breve testamento de urgencia. ¿Qué querría usted dejar dicho directamente, no a través de los versos, ni a través de los cuentos, sino...
BORGES: ... sino a través de la televisión?

domingo 1 de mayo de 2011

Sobre el trabajo


"¿Qué es al fin de cuentas trabajar? Abramos el Littré: "Trabajar: Tomarse la pena de ejecutar una obra". La definición no nos parece excelente. ¿Por qué tomarse la pena? ¿No se puede trabajar alegremente? Cerremos el diccionario y busquemos ejemplos. Un vidriero trabaja: ¿qué hace? Recibe una pasta amorfa y le impone una forma útil. ¿Qué hace el minero? Desplaza materia (carbón, hierro) y la entrega a los hombres que la transforman en fuerza, en calor, en herramienta. ¿Qué hace el cultivador? Abre la tierra, la prepara a recibir la semilla, coloca ésta en el sitio en que pueda germinar. ¿Qué hace el novelista? Pone en relatos la materia humana recogida por sus observaciones y, como el vidriero, de esta pasta informe saca una obra de arte. ¿Qué hace el escolar? Intenta hacer suyos los conocimientos adquiridos antes de él por la humanidad; pone en orden su espíritu; se hace. Trabajar es imponer a los materiales y a los seres dados por la naturaleza transformaciones o desplazamientos que los hacen más útiles o más bellos; es también estudiar las leyes de esas transformaciones, prepararlas o dirigirlas."

Andre Maurois [1939] Un arte de vivir. Buenos Aieres: Hachette, 1957. P. 83-84


"En cualquier tipo de tarea creadora, la persona que crea se une con su material, que representa un mundo exterior a él . Sea un carpintero que construye una mesa, un joyero que fabrica una joya, el campesino que siembra el trigo o el pintor que pinta una tela, en todos los tipos de trabajo creador el individuo y su objeto se tornan uno, el hombre se une al mundo en el proceso de creación. Esto, sin embargo, sólo es válido para el trabajo productivo, para la tarea en que yo planeo, produzco, veo el resultado de mi labor. Actualmente, en el proceso de trabajo de un empleado o un obrero en la interminable cadena, poco queda de esa calidad unificadora del trabajo. El trabajador se convierte en un apéndice de la máquina o de la organización burocrática. Ha dejado de ser él, y por eso mismo no se produce ninguna unión a parte de la que se logra por medio de la conformidad."

Erich Fromm [1959] El Arte de Amar. Buenos Aires: Paidós, 2002. P. 27.


"El trabajo exige la negación de la satisfacción inmediata del deseo y la subordinación de una acción presente a un fin lejano. Ese fin lejano no es otro que la obtención de los bienes materiales necesarios para la subsistencia, de modo que estos bienes se convierten a su vez en medios para ese otro fin, que es renovar la energía del cuerpo. Y la energía del cuerpo, a su vez, es la principal herramienta de que dispone el hombre, el medio del que ha de servirse para obtener nuevamente los fines del trabajo. En el mundo del trabajo, todos los fines son relativos, son a un tiempo medios para otros fines, de modo que unos y otros se sitúan en el mismo plano, se remiten entre sí circularmente, en una cadena interminable. El propio hombre se convierte en un útil. (...) ¿Por qué se reduce a sí mismo a la condición de objeto útil? (...) ¿Por qué se convierte en un mero eslabón de la cadena, en una mera función del proceso de producción material?, ¿por qué subordina el presente al futuro? Precisamente porque el temor al futuro, que no es sino el temor a la muerte, pesa angustiosamente sobre él. El hombre trabaja para evitar la muerte y para asegurar la perduración de la vida. Es el temor a la muerte el que hace del hombre un trabajador, un ser que se niega a sí mismo el presente para asegurarse el futuro. De modo que la humanidad surge a un tiempo con el trabajo y con el miedo a la muerte."


Antonio Campillo (1996), introducción a Georges Bataille

Lo que entiendo por soberanía. Barcelona: Paidós, 1996. P. 16-17.